Renacer
La prepotencia del ser humano, el egocentrismo terráqueo, mientras las turbinas expulsaban el protoplasma una entidad gelatinosa mordisquea nuestro querido planeta poco a poco. Muy pocos conseguimos salir ilesos, y los que hemos sobrevivimos nos encaminamos sin rumbo por un océano de negrura. Tras un vidrio el rosáceo monstruo propinaba dentelladas sin escrúpulos a un planeta herido, se desangrándaba poco a poco en el espacio, esquirlas de tierra, gotas de mares flotaban sin remedio.
Siempre creímos que estábamos solos, flotando náufragos del universo, inconscientes de la forma de vida que se encaminaba poco a poco hacia nuestro sistema solar, el recuerdo inmediato del cielo azul ensombrecido por un titánico ser imposible de aniquilar, la luz de armas nucleares explosionando sin efecto alguno en el cuerpo del vorz enemigo. Sin saberlo una cuenta atrás se inició tras nuestro nacimiento, tal vez no eramos mas que el sustento una forma de vida poderosa y cruel, una de las cosechas mas ricas que jamas se plantasen.
Ipods, ordenadores, vehículos, sentimientos, amor, odio,mujeres, hombres, niños... la vida en si misma desaparecía devorada con gula, ¿acaso fuimos creados para esto?, tal vez el sentido de la vida no era mas que esperar a estar maduros para ser recogidos entre las fauces de una bestia criminal. Aun así, unos pocos hemos escapado, miedo y confusión en nuestros corazones, pero en ese momento, en la Nexus me fije en un hombre que miraba con odio acérrimo a la criatura que extirpaba el cáncer en el que nos habíamos convertido.
Todas las comodidades que conocíamos habían desaparecido, y nuestro conocimiento no había parido mas que una nave autosuficiente en la que nos aglutinábamos rezando para que el ángel de la muerte no dirigiese su atención hacia nosotros, pero el, el estaba ahí, en pie, con los puños apretados y la cara contraída en una mueca de furia, jurando algún día vengarse de aquel que nos quito la libertad y dio a la humanidad una muerte sin remordimientos.
La vorágine seguía,la tierra desaparecía poco a poco, bocado tras bocado, como si un glotón disfrutase de un gran pastel, nuestro sistema solar se resentía por aquel que había frenado su orbita, el sol palpitaba a punto de explotar, júpiter, Plutón, todos los planetas chocaban entre si, el devorador de mundos ni se inmutaba.
Los novios y las novias lloraban a sus amores, las personas recordaban a sus seres queridos, había gente que sufría infartos al contemplar aquella acción, yo recordaba a mi mujer, a mis hijos, y deseaba con todas mis fuerzas que su sufrimiento hubiese sido rápido. Tontos de nosotros, a sabiendas de lo inútil de nuestras acciones lanzamos mediocres misiles y bombas hacia un ser que avanzaba sin detenerse, los ejércitos disparaban todo lo que tenían, pero no fue suficiente. Aquel ser de carne amorfa llego por fin, y el resultado fue la casi extinción de nuestra forma de vida, usaron tecnología muy avanzada en los escasos años en que "eso" tardo en llegar para crear una vía de escape, ricos y famosos se aglomeraban en una inmensa cola para escapar de una muerte segura, aun así, los mas fuertes fueron los que consiguieron embarcar en Nexus en un estallido de violencia.
Yo no me consideraba una persona sin escrupulos o fuerte,y durante la carnicería el me ayudo, tomo mi mano, aun no se porque, y me guio dentro de la enorme nave,ya en ella un golpe en el cristal del mirador trasero retumbo haciendo eco por todo el lugar, y un rugido mas parecido al de un animal que al de una persona nos hizo callar a todos.
Recuerdo que se giro lentamente, y sus palabras nos infundio valor y esperanza:
-" Yo conseguiré acabar con el que ha devorado la vida, aun no se como, pero llegara el día en que estas manos se ciñan a ese abotargado cuello y le haga vomitar a todas las vidas que se a comido, os lo prometo."
Viajamos durante un buen tiempo, Nexus era una nave gigantesca, tan grande que albergaba jardines y complejos para la tripulación, cultivamos, procreamos, intentamos llevar una nueva vida durante años, si es verdad que hubo guerras internas y locura a bordo, pero el siempre consiguió contenernos y evitar que cometiésemos los mismos errores.Pasado un tiempo, tras vagar por diferentes sistemas solares, nos topamos con otra nave mas grande aun que la nuestra, las luces titilaban alrededor de una forma de ovalo, fuimos atrapados por un campo gravitatorio y fuimos a parar a su interior. Cuando los servomotores se pararon la compuerta de Nexus se abrió, el hombre que nos había guiado y cuidado hasta ahora fue el primero en bajar con paso firme, yo le seguí,necesitaba seguirle.
Aquellos seres a los que llamamos Neutros, no tenían sexo especifico al nacer, y carecían de emociones durante su fase de crecimiento,cuando sus sentimientos hacia otro ser florecían, su cuerpo cambiaba dependiendo del genero de su pareja, unos se transformaban en hembras y otros en machos, su aparato reproductor no tenia limites y podían asimilar cualquier tipo de inseminación fuese la raza que fuese. Aprendimos mucho de ellos y su tecnología, no tenían mucho desarrollo muscular ya que la gravedad de su extinto planeta era mucho menor que la del nuestro,su evolución fue algo diferente, su mente superior a la nuestra, comprendían a la perfección todas las áreas de investigación que nosotros intentamos comprender durante mucho tiempo sin resultados.Gracias a ellos nacieron los titanes, gigantescas maquinas que solo podían ser usadas por los híbridos, el resultante de la mezcla de ambas razas, los titanes eran de metal y carne, y necesitaban una buena cantidad de fuerza física y mental para ser pilotados, los híbridos conseguían una simbiosis con su titan usándolo como una autentica maquina de guerra creada con un solo propósito, eliminar al devorador de mundos.
El devorador se dirige hacia nosotros, es la batalla final, la rojiza corteza metálica de los titanes reluce con fuerza, los fuertes brazos sujetan los mandobles de plasma, sus rostros cibernéticos no muestran signos de miedo, y la frialdad de Proteus infunde valor a nuestras tropas, se que ansia la muerte de la bestia, lo noto en sus ojos castaños, nuestros aliados y familiares muestran con orgullo su respeto a nuestro líder que juro en aquel fatídico día poner fin a la gula del ser que destruyo ambos mundos.